Verde que te quiero vino y otros piropos a la vendimia

ivy-1498965_960_720En muchos lugares de España, especialmente en La Mancha, huele a vino por las calles. Estamos en una época alegre en los campos plantados de viñedo donde el color verde es el protagonista. Verde de unas hojas que forman parte de un punto de inflexión, que anuncian el otoño, que nos traen un final y un renacer hacia un nuevo vino

Tal vez muchos viñedos estén recogidos y otros en cambio están esperando a madurar. El momento exacto de la vendimia viene determinado por diferentes factores, principalmente el tipo de uva, la climatología del lugar y el tipo de vino que se quiera obtener. Probando la uva y/o mediante un pequeño análisis, normalmente el enólogo de la bodega decide el inicio de la recogida.

La vendimia es el comienzo de un nuevo vino, los primeros pasos de un proceso fascinante que termina en las copas de unos enamorados en una primera cita o en la de un abuelo celebrando el nacimiento de su primer nieto.

Pero, ¿influye la vendimia en el sabor del vino?

La respuesta es un “sí” rotundo. La vendimia manual permite hacer una selección de los racimos más exhaustiva, por lo que es más frecuente cuando se pretenden hacer vinos de alta calidad y espumosos, a pesar de que la maquinaria para vendimiar cada vez es más sofisticada y permite realizar auténticas maravillas.

Los costes de producción se elevan mediante la vendimia manual, ya que a menudo requiere mucha mano de obra. El peso de la uva y las condiciones climáticas hacen de esta forma de recogida, una tarea laboriosa que requiere esfuerzo y constancia.

Por ello mismo, se respira algo mágico en el ambiente durante la campaña de vendimia manual. A menudo los jornaleros son familias o grupos de temporeros que han trabajado juntos durante años. La unión que puede llegar a surgir es digna de admirar. Ellos embriagan la uva con sus canciones, sus bromas y sus risas que a menudo les van surgiendo para que la jornada sea más amena. Un parón a media mañana para almorzar o un trago de agua fresca a media tarde revitaliza y da fuerzas, pequeños regalos campestres que son una especie de recompensa.

La vendimia llena el campo de alegría, una sensación que, sin duda, llegará a nuestra copa

Anuncios

Pócima para salir de cualquier crisis. La magia olvidada.

magic-wand-2668793_960_720Érase una vez una bruja que tenía el poder de convertir las cosas malas en buenas, pero hacía mucho tiempo que vivía entre personajes que no eran capaces de hacer magia. Algunos también eran brujos que en otro tiempo lo hacían: podían sentir la presencia de pequeñas florecillas en un campo de altas hierbas y de las estrellas en una noche nublada. Pero ya no, porque habían olvidado que eran brujos y sólo veían espesura y oscuridad dondequiera que miraban.

Un buen día la bruja se dijo: “Si nadie puede, ¿por qué yo sí? Además, tengo menos poder”. Con este planteamiento entró en el mismo juego que el resto de los personajes, quienes sin querer convertían lo bueno en malo y lo malo en peor.

Donde había lluvia, sólo veían barro; en un bosque de luz, sólo veían la sobra de los árboles y en la playa sólo veían lo que las olas se llevaban, pero no lo que traían.

Con el paso del tiempo, la bruja también olvidó sus poderes.

Y así iban pasando los días, que  no vuelven, días repletos de cosas buenas que parecían haber muerto porque nadie creía poder alcanzar.

La bruja nunca miraba al cielo. Sabía que había estrellas, pero ni siquiera se había planteado alcanzarlas. Seguía encerrada en su rutina, día a día… hasta que un día oyó una voz:

– ¡Eres una bruja! ¡Coge la escoba y vuela por encima de las nubes porque las estrellas te están esperando!

– ¿Yo? Y suponiendo que lo sea, ¿y si me caigo antes de alcanzar las nubes?

– Puede ser, pero si no lo intentas, no habrás visto todo lo que hay de camino: las mariposas, las ráfagas de viento, las cometas de los niños, el humo de las chimeneas, los pájaros, ni tampoco habrás visto el mundo desde arriba. Salte fuera, suspéndete en el aire y mira cómo van y vienen los personajes para poder ver qué necesitados están todos de magia, incluída tú.

¿La voz de su interior? ¿Otro brujo? ¿Quedan brujos que no han olvidado quiénes son?

Entonces la bruja lo vio todo clarísimo, se subió a la escoba y empezó a convertir la soledad en paz, el alboroto en alegría, el aburrimiento en reflexión, las críticas en mejoras, los errores en enseñanzas, las dificultades en retos, las ruinas en oportunidades, la desconfianza en fe y la incertidumbre en esperanza

Ese aire de otoño también llamado destino

1306255096141_fHace frío, pero no en exceso. La gente va y viene por la calle caminando tranquila, son aquellos que han vencido la pereza antes de salir de casa. A cambio, la ciudad les devuelve un maravilloso espectáculo que se repite cada año. Una vez fuera, cada cual forma parte de él y ya no importan sus retos.

Sí, el otoño nos reta a ser felices cuando se presenta porque todo lo vuelve melancolía. Hay poca luz y muchos árboles diferentes juntos hacen una fiesta donde el confeti es de colores amarillo, rojizo, marrón y anaranjado. Las tiendas de chinos andan demasiado precoces poniendo ya los árboles de Navidad en sus escaparates, la pantalla de la televisión casi huele a perfumes y el bronceado de verano comienza a desaparecer.

Se ha puesto muy de moda eso de “se fuerte”, “ríe a pesar de las dificultades”, “la felicidad está dentro de ti, no en las cosas que te pasan”.

Pues bien, todo esto tiene una réplica: el ser humano también tiene derecho a llorar. En nuestra sociedad se ha creado una especie de competición por mostrar que se es el más feliz. No todo el mundo afronta la misma situación de la misma manera ni todas las circunstancias posibilitan la risa en poco tiempo.

Es cierto que no es sano recrearse en el dolor, pero sí es indispensable soltar lastre, darse el permiso de estar triste el tiempo que sea necesario para después coger un fuerte impulso hacia lo bueno que nos queda por vivir.

Estos meses de tránsito hacia las heladas quizás son el mejor momento para ello, es tiempo de reflexión y, los que la practiquen se darán cuenta del placer que produce pisar unas hojas secas mientras se iba pensando, mirando al suelo pero sin ver nada… El ruido de las hojas de pronto parece hablar y decir: stop! Nos saca de nosotros mismos y hace que volvamos a mirar alrededor.

El lugar y el momento de una hoja caída

Coges una hoja, no sabes porqué y después de caminar unos minutos más la sueltas. La hoja cayó de un árbol concreto y ella jamás pensó que acabaría en otra calle. Así es el destino.

A veces sólo somos una hoja en otoño. Nuestra ubicación en la vida es fruto de un montón de decisiones que tomamos en el pasado pero no podemos olvidar que otras personas o el mismo aire pueden hacernos aparecer en el lugar más insospechado.

Hay que dar gracias incluso de los errores que cometimos y de todo aquello que nos pasó y que creíamos que era malo, porque todo ello nos hace llegar al sitio correcto donde debemos estar en cada instante de nuestra vida.

Una copa de vino, una nueva casa en silencio, un portazo al desamor, alguna que otra ilusión y un puñado de sensaciones que compartir. ¿Soledad o independencia? Todo junto, quizás.

Lo cierto es que aquí y ahora encajan a la perfección. Una vez más remontando el vuelo expectante por el rumbo que coge el aire de este otoño.

A la altura

caminar sola

Tu recuerdo susurra en mis días

mientras tu realidad

es presa ya de otros relieves.

Estoy rodeada de ángeles pero,

las palabras de ninguno están

a la altura del dolor de mis latidos.

Sólo me dejo mecer

por el tiempo y la tinta,

únicos capaces de poner

la rabia y la ira a dormir.

Tú eres quien supo

sacar mi carcajada más fuerte.

Pero ahora ya ese “tú” no existe.

¿Cómo hacer que el mundo entienda

lo dulce que es regodearme

en esa carcajada,…

aunque después todo sea

amargura?

Y me retuerzo, y grito, y muerdo,

y pataleo, y araño, y blasfemo,…

Y después, todo calma.

Nada.

Y todo no es por no tenerte,

sino porque el “tú” de ahora

ya no es merecedor de los secretos

de mi alma.

Otro amanecer está cerca pero,

jamás sabrás cómo es el brillo

de mi mirada renovada.

Tampoco conocerás mis alegrías

en un día cualquiera,

ni a qué olerá mi piel

cuando mis lágrimas ya estén secas.

Camino sola,

con todos mis esquemas rotos.

Pero, no me hace falta entrelazar

mis dedos con otros

para coronar la cima

de la esperanza con mis sueños,

porque hoy el aire me ha dicho

que alguien quiere conocerlos.

Cambio kétchup por salsa de soja

chinaEn Occidente no dejamos de observar con cautela los avances de países que hace unos años estaban sumidos en la pobreza y que mejoran su economía a pasos agigantados. Oriente y América Latina ya no son lo que eran. Es cierto que aún les queda mucho camino por recorrer, pero, sobre todo, los orientales están haciendo algo más que abrir tiendas de ropa y de todo a 100.

Se escucha hablar en la calle sobre China, como si se tratase de un cuento: “los chinos nos van a comer”, “de aquí a nada estamos todos con los ojos rasgados” o “el chino es el idioma del futuro”… Pero nada más lejos de ser un “cuento chino”, se están sentando las bases para que estos países emergentes tengan una base económica sólida y poder informativo.

Consecuencia de todo ello será que efectivamente nos veamos envueltos en su cultura, como ya empezamos a estarlo sin apenas darnos cuenta de forma silenciosa. Cada vez se pondrá más de moda la comida la china y cambiaremos en más ocasiones el kétchup por la salsa de soja. Por otra parte también se está poniendo muy de moda la filosofía y el pensamiento oriental. Parece que necesitemos incorporar enseñanzas distintas para ser más felices, tal como ver una crisis y una oportunidad como la misma cosa o plantearnos la pregunta “¿qué puedo sacar yo de todo esto?” en lugar de “¿por qué me pasa esto a mí?” ante situaciones difíciles.Y, sí, seguramente que nos veamos obligados a aprender su idioma ante la necesidad de relaciones beneficiosas para todos.

Esta semana ha sido muy intensa en cuanto a acontecimientos que nos deberían hacer reflexionar sobre el futuro del orden económico mundial.

Creación de Banco de Desarrollo, financiación independiente

Los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) han creado Banco de Desarrollo, con él se da un paso adelante para ponerse a la altura de Estados Unidos y la Unión Europea, es una alternativa a las instituciones de Bretton Woods, FMI y Banco Mundial.

La entidad estará destinada a la financiación de proyectos de infraestructura de los países fundadores y tendrá un capital inicial autorizado de 100.000 millones de dólares, pero también podrá ofrecer capital a otros países en vías de desarrollo como mecanismo financiero alternativo.

Por tanto, las expansión que cabe esperar para empresas de estos países es muy grande y además con autonomía propia, sin la necesidad de financiación occidental. Para bien o para mal, la mayor independencia la da el dinero.

Haciéndose con el Cuarto Poder

Oriente también llega al mundo de la comunicación. El grupo japonés Nikkei ha comprado el Financial Times a Pearson. Estamos hablando de uno de los periódicos más prestigiosos a nivel mundial de noticias internacionales de negocios y economía.

La operación se ha realizado por 884 millones de libras (1.200 millones de euros). Esta cifra valora en 35 veces el ebitda (beneficio operativo bruto antes de impuestos) de FT Group -que incluye, además, el 50% de la revista The Economist y otras publicaciones, como The Banker-.

La venta de Financial Times pone fin a 60 años de relación con Pearson, que ahora se centrará en la expansión de su negocio de libros de educación. Justo en un momento en que el mundo de la información crece a través del móvil y las redes sociales. No cabe duda de que sea cual sea su propietario tendrá que lidiar con los retos que presenta el ya no tan nuevo ámbito informativo a pesar de que el FT es uno de los medios que mejor ha realizado la transición al mundo digital. Cobra por sus contenidos online y tiene unas circulación de 737.000 ejemplares, de los que un 70% son suscripciones digitales. El periódico conserva una tirada en papel de 220.000 ejemplares, un 5% menos que hace un año.

Propietarios orientales vs cultura occidental

Y, el último acontecimiento de la semana a destacar en este post es un reflejo de cómo los orientales empiezan a jugar un papel muy importante en la toma de decisiones sobre nuestro terreno. Es el caso de la decisión que finalmente ha tomado el Ayuntamiento de Madrid sobre el Edificio España, un rascacielos ubicado en Plaza España, señalado como multifuncional que albergaba hasta el año 2006 el Hotel Crowne Plaza, un centro comercial, apartamentos, viviendas y oficinas.

En la actualidad se encuentra vacío, en desuso y en propiedad de Wang Jianlin desde 2014, poseedor de la mayor fortuna de China y propietario del grupo inmobiliario Dalian Wanda especializado en hoteles, centros comerciales de lujo y poseedor del 20% de acciones del Atlético de Madrid.

Las intenciones de Wang Jianlin han sido las de derribar completamente el edificio y reconstruir la fachada pieza a pieza, ya que según él “no existen experiencias similares de mantenimiento de una estructura de esta altura y dimensiones”, que ya tiene sus años…

Naturalmente, la propuesta de reconstrucción de la fachada se debe a su carácter protegido por el Ayuntamiento de Madrid quien finalmente no ha dado la autorización para proceder al derribo. Pero, ¿realmente hubiera sido capaz de reconstruirlo tal cual?

Dados los acontecimientos es preferible mantenerse al margen a la hora de subestimar capacidades orientales.

Fuentes: http://www.elpais.com, http://www.abc.es, http://www.expansion.com

Sin el disfraz de la felicidad

mirar al cielo

Un cielo limpio y claro observa los gatos

pero ellos solo alzan la mirada

cuando ya no queda refugio en los bares.

Bares que recogen motivos por los que brindar

pero también a víctimas de la mentira, del desamor…

a trabajadores formados para una utopía

a infieles, deshonestos, a cocineros del sinsabor.

Sinsabor que arranca el vómito de reinas sin corona,

de bufones sin cascabel, de payasos sin zapatos.

El alcohol y lo que no es alcohol les calmará la sed

de venganza, de sueños, de perdón, de buenos ratos.

Ratos largos servirán para competir tras el teclado

con imágenes de sonrisas seleccionadas.

El premio es para el mejor disfraz de la felicidad,

para el mejor artista de risas retocadas.

Retocadas de mala manera están las almas

de aquellos que olvidaron el latir de su corazón

y ya ni las copas pueden paliar la escasez

de la nobleza, la verdad, la empatía o el amor.

Entonces, una mirada al cielo hace de analgésico

contra el dolor del recuerdo de algo bueno.

Aún hay esperanza.

Hasta que los 40 te separen o single para rato

familia felizUn hombre que gana dinero y pasa el fin de semana en familia; una mujer delgada que también gana dinero, dos niños, un perro, una casa grande, un buen coche y 15 días en la playa al año. Todo ello tiene que haberse alcanzado entre los 35 y los 40 años.

He aquí dibujado el cuadro de la felicidad que la sociedad española ha enmarcado. ¿De verdad están ahí resumidos nuestros sueños? Puede que sí, puede que no…

Seguro que si tenemos en cuenta multitud de conversaciones que se tienen alrededor de los 30, nos daremos cuenta que, aunque sin querer reconocerlo a veces, nuestro interior más primitivo de la mano de infinidad de impulsos biológicos nos lleva a la necesidad de buscar pareja, conseguir un estabilidad y, más adelante, al despertar de la paternidad o maternidad.

Impulsos biológicos vs autosuficiencia

Al mismo tiempo se ha puesto de moda esa autosuficiencia e individualismo de los que muchos incluso alardean y que se aleja del “marco de la felicidad” descrito. Es decir, aparecen personas que aseguran sentirse bien consigo mismas sin necesidad de contar con un compañero de vida y, por supuesto, sin hijos. Aunque, también es verdad que otras eligen tener hijos pero sin nadie a su lado. Por el contrario, suele tratarse de grandes amantes de los viajes, la fiesta nocturna, la lectura, el cine, el culto al cuerpo y tal vez de un gran grupo de amigos y/o de parejas eventuales.  En definitiva, hablamos de singles en toda regla.

singlePero, ¿de verdad todas las personas que siguen este tipo de vida la han elegido? Muchas de ellas no. Precisamente por culpa de los impulsos biológicos muchas personas no se sienten del todo plenas con la soltería pero para hacer frente a este “fracaso social”, ocultan su malestar asegurando que su estilo de vida es fruto de su elección. Sin embargo, a veces las verdaderas causas del estado single son la dificultad para encontrar pareja estable, problemas económicos o simplemente mala suerte sentimentalmente hablando.

Es lógico pensar que nuestros actos están en gran parte condicionados por las necesidades humanas de nuestro organismo y todo ello influye en la organización social tal y como venimos viendo. Aún así, hay muchos singles que realmente son felices con su vida.

Una sociedad que camina hacia la soltería

¿Qué le está ocurriendo a nuestra sociedad? ¿Podemos hablar de un fracaso del amor? Hay realidades que hablan por sí solas: la gente tiene pareja estable cada vez más tarde y las personas que viven solas van en aumento. Según los datos del Insitituto Nacional de Estadística (INE)  en España el número de solteros de entre 25 y 64 años ha pasado de 4 millones y medio en 1991 a más de 7 millones en 2005. Actualmente hay cerca de 8 millones y medio de solteros y solteras en nuestro país en mencionada franja de edad.

La soltería, buscada o no, lo cierto es que va en aumento. Teniendo en cuenta que la sociedad tiende a adoptar la forma que necesita de forma natural, cabe imaginar que la elección de la soltería sea verdaderamente la mejor manera de vivir para muchas personas. Algo debe estar ocurriendo para que la soltería se imponga incluso a nuestros impulsos biológicos.

El “marco de la felicidad” impuesto

divorcioY, el panorama se complica aún más cuando interviene el “marco de la felicidad” impuesto: – “Hija, tú lo que tienes que hacer es casarte…” La presión de comentarios como éste escuchados una y otra vez durante multitud de eventos arrastra en ocasiones a personas que quieren ser singles hacia la lacra que para ellos supone el matrimonio.

Más datos del INE para palpar la otra cara de la moneda: España es, junto a Bélgica, el país de la Unión Europea con mayor tasa de ruptura/nupcialidad, por cada 4 matrimonios que se forman, se rompen 3. El fin de un matrimonio se produce cada 3,7 minutos, con lo que, en un día, se acaban 387 matrimonios.

De manera que parece que muchos de los casados tampoco estaban muy contentos con la decisión que tomaron…

La edad media de los divorciados y separados en España ronda los 40 años y en la mayoría de los casos han transcurrido cerca de 15 años de matrimonio. Cabe destacar que en nuestro país hay casi dos millones de personas separadas o divorciadas, cifra que ha experimentado un crecimiento de prácticamente un 500% en las dos últimas décadas.

En definitiva podemos hablar de multitud de personas insatisfechas sentimentalmente ya sea solas o en compañía. Mucho daño han hecho en este sentido las presiones sociales, la impaciencia, los prejuicios o el interés.

El verdadero fracaso

El ser humano nace libre con una autenticidad que se corrompe en mayor o menor medida a lo largo de los años. La mejor manera de sonreir es siendo fieles a nosotros mismos, a lo que buscamos, a lo que queremos de verdad. El “fracaso social” cuando hablamos de situación sentimental, no puede llamarse “fracaso” porque los demás no van a sufrir el dolor personal que puede suponer una decisión de la que no se tenía convencimiento. El mayor fracaso que existe, en el ámbito que estamos tratando es fallarse a uno mismo.

Si dejamos que las decisiones personales de cada cuál fluyan sin presiones, la sociedad buscará el cauce correcto.

Nota personal

El humo de un cigarro me envuelve, giro a la derecha y veo a un hombre que camina a mi lado, siempre a mi lado, no se queda detrás y sabe esperarme cuando tiene prisa. Pero dirige la vista al frente, da otra calada más y dejando detrás del humo aquello que nos puedan influenciar me dice: – “Niña, todo llega…” Y yo le miro, anhelando que seamos ese 1 de cada 4.