Lengua y literatura

Tertulia de manchegos en la sombra del chaparro

Las chinas de la tierra seca del camino suenan rítmicamente al compás de mis pasos: un chirriar, una pequeña pausa, un chirriar, una pequeña pausa,…, andares serenos pero ligeros. Agosto, calor, el sol alto en declive, hora de la siesta y la chicharra que parece entonar su canto a coro con las chinas y con mis pasos.

A mi derecha viñedo, cada vid rodeada por un círculo ennegrecido de tierra húmeda provocado por la red de regadío que distribuye yaciendo a lo largo de cada hilo, las pámpanas verdes y las uvas que han empezado a engordar.

Bajo la mirada y una larga fila de hormigas se dirige hacia el lado izquierdo del camino, las sigo y descubro el porqué del batallón: un sembrado de tripo.

Una pequeña ráfaga de viento solano mueve las espigas, chocan unas contra otras y suenan. El aire me ha zumbido en los oídos y el susurrar dorado de las espigas parece haberme llamado. Me paro. Me paro aemás atraída por un aroma a heno que me ha regalado el viento. Pero el aroma se extingue con la ráfaga. Me fijo en el mar de espigas y la ola que ha provocado el viento también termina con el sembrado.

La chicharra ha abandonado su canto.

Silencio.

Allá detrás de lo dorado continúa lo verde, más vides y un chaparro que invita a recostarse en su sombra. Un carril perpendicular al camino se dirige hacia el chaparro bordeando un lado del sembrado. Falta poco para llegar al principio del carril y me dispongo a seguirlo para alcanzar la sombra del chaparro.

La chichara y las chinas vuelven a cantar a coro.

Por el carril la tierra es algo más blanda y fresca.

La chicharra calla.

Miro al horizonte, esa línea que sólo en terrenos como éste puede formar una circunferencia perfecta alrededor de nosotros. Uno puede dar una vuelta completa sobre sí mismo sin dejar de verla, pero sólo aquí, tierra sin imperfecciones y uniforme. ¿Quién dijo alguna vez que la llanura es sosa y fea? Me reto para ver qué es lo máximo que mi vista puede alcanzar, y sólo hay una línea perfecta, una línea que separa bruscamente un verde amarronado de un azul impoluto, puro, brillante, sin una sola nube: así es el cielo de agosto.

Llego a ese árbol recortado de hojas oscuras que parecía inalcanzable desde el camino, camino que queda oculto tras las espigas. Hace calor, pero no importa, tengo un chaparro y su sombra, que aunque no muy grande, lo suficiente como para tumbarme sobre ella. Siento el frescor de la tierra, de las hojas sobre mí y del azul del cielo. Hora de la siesta… No veo otra cosa, sólo azul. Y se me antoja que dos personas hablan sobre ese decorado allá en lo alto. Tengo sueño,…

– ¡Tanta crítica! ¡Tanta crítica! ¡Tanta crítica para nada! ¡No les vale cómo quedaron de ridiculizados los libros de caballería! Ahora míralos, vuelven a disfrutar de ese género allá abajo, y para colmo retornan esos libros con más fantasía: que si elfos, que si hobbits, que si anillos,… Vuelve a hacer falta una pluma como la mía o más poderosa aún para acabar con esos cuentos para alucinados.

– No te enfades, Miguel. Sabes bien que, como tú, tienen que nacer todavía. Todos te recuerdan y admiran aquella obra tuya como casi la mejor de todos los tiempos. ¡Hasta el día de tu muerte se conmemora cada año!

– Bueno, sí,… Hay cosas que me salieron bien. ¡Pobres! ¡Todos andan buscando el nombre de tu pueblo! ¡Si supieran que en realidad no estaba pensando en ningún lugar concreto!

– Me conformo con ser manchego pero… ¿Seguro que no pensabas en ningún pueblo?

– Yo…, quizás sí,… ¡Pero tú calla! ¡Calla y no hables! No vaya a ser que con tanta fantasía que tienen allá abajo se le ocurra a alguien resucitarte o algo así. ¡Eres mi personaje! Eres mi personaje y te dejé bien muerto el día en que acabé la segunda y verdadera parte de aquella obra. Te dejé bien muerto para que nadie se atreviese a contar falsas hazañas tuyas. ¡Tú eres único!

– Quizás lo dejaste más fácil matándome. Ten en cuenta que los muertos lo ven todo y pueden adapatarse a cualquier época de la hitsoria,…

– ¡Cállate!

– Quizás alguien esté reproduciendo nuestras palabras en este mismo instante,…

– ¡Te estás volviendo tan loco como al principio!

– ¡Qué divertido sería cabalgar sobre Rocinante junto a Frodo!

– ¡Y me estás volviendo loco a mí también!

Mi propia voz me despierta y me sorprendo a mí misma pronunciando estas palabras:

– Muchas veces se me ha pasado por la cabeza resucitar a su personaje. No me atrevo porque tendría que estudiar muy a fondo su psicología y porque las facultades de mi pluma no son ni por asomo las de la suya. Pero nos e preocupe, D. Miguel, que si alguna vez tuviera el privilegio de gozar de tan altas facultades, por el respeto que su pluma se merece no me atrevería más que a reproducir algunas palabras estando muerto, puesto que pienso que nadie debería sacar a su personaje de ese estado, ya que usted quiso dejarlo así. En definitiva, es lo que acabo de hacer ahora, aún sin dominar completamente el arte de producir belleza por medio del lenguaje, cosa que espero que no le haya molestado demasiado. Lo hice porque necesitaba su personaje para expresar a través de él sutilmente que los libros de fantasía nunca deberían desaparecer. Es una pena que estemos en contraposición en cuanto a gustos literarios, pero así es.

¡Ah! Recuerde una cosa: Para escribir un buen libro, no hace falta haberse leído El Quijote, puesto que usted cuando lo escribió aún no lo había leído.

Y para todos aquellos que comparten mi gusto por la fantasía…:

“Todos los que aman esos libros para niños que pueden ser leídos y releídos por adultos han de tomar buena cuenta de que una nueva estrella ha aparecido en esa constelación” (C.S. Lewis)

Anuncios

Un comentario sobre “Tertulia de manchegos en la sombra del chaparro

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s