Ramos de palabras

Reflexiones sobre el alma de la sociedad y del ser humano.

Mathematicis

Créete lo que a continuación vas a leer, porque esta historia podría tener tanto de verdader como de antiguo. Fíjate si será ancestral que ya nadie la conoce. Tal vez hubiera sido mejor que nadie tuviera conocimiento de ella, ya que a veces no se sabe si es mejor vivir en la feliz ignrancia o con la dura sabiduría que no crea sino más dudas y más quebradros de cabeza.
¿Nunca te has preguntado porqué vivimos en una dimensión tan reducida? Todos alguna vez nos hemos parado a pensar en que pueda haber algo más allá de lo que podemos palar con los sentidos. Nos atrae la lejanía, lo que no podemos ver, somos curiosos. Nos hemos imaginado viviendo en otros planetas conviviendo con criaturas extraterrestres. Nos hemos imaginado a nosotros mismos surcando los mares del tiempo, avanzando y retrocediendo a nuestro antojo.
Si cuando leías todo esto, pensabas que esta leyenda te iba a dar respuesta a todas esas preguntas retóricas, te equivocaste. Te va a dar respuesta a una pregunta que creías saber reponder: ¿Qué hay detrás del infinito? Y tú me responderás: “Nada”. ¿Nada? Pues te volviste a equivocar. Si me pongo a hablar como los ingleses, me atrevería a afirmar: “Detrás del infinito no hay nada”. Por lo tanto, ya estoy diciendo que hay algo. Tengo que admitir que desde que descubrí que existía esta leyenda no me he atrevido a asegurar que hay nada en alguna parte. En todas partes hay algo.
¡Calma, calma! Sé que estás impaciente por saber qué hay detrás del infinito, pero no tengas mucha prisa, proque ya te avisé de que se vive más feliz en la ignorancia.
Detrás del infinito está el porqué de la existencia de las matemáticas, y más aún, el porqué de nuestra insistencia en darle vueltas ponerlas patas arriba. Sí, así como suena, detrás del infinito está la dimensión de las matemáticas, luego, que no nos resulte tan extrao hablar de otras dimensiones, porque de ésta sabemos bastante. Date cuenta de que he dicho bastante y no todo, porque este todo solamente está dentro de su dimensión.
¿Que te has perdido? Lo entiendo, pero no te preocupes, porque es más fácil de entender que de explicar. Detrás del infinito hay una especie de diosa. No, no, ni siquiera eso, es un ser, o simplemente un existir llamado Mathematicis. Además de Mathematicis se cuenta desde hace más tiempo del que yo pueda expresar, que detrás del infinito había algo así como una población de inteligencias capaces de asimilar todo lo que había en esa dimensión y mucho más allá. Tanto era el poder que tenían las inteligencias que llegó un momento en el que se desmadraron y jugaban con Mathematicis, olvidando la verdadera causa de su existencia y de la gran utilidad que ellas tenían. De modo que toda la fuerza de Mathematicis recayó sobre las inteligencias y las condenó a vivir en otra dimensión encerradas cada una en la mente de cada ser humano y limitadas por su cerebro, ya que éste no es capaz de utilizar todas las funciones que tiene.
Esto lo hizo Mathematicis para castigar a las inteligencias, pero ambién lo hizo para recompensar a los seres humanos, ya que vio que desde su reducida dimensión estaban necesitados de ella en cada momento de su vida. Tuvo que darse a conocer por medio de la inteligencia de cada persona.
También se cuenta que Mathematicis es generosa pero no quiere dejarse descrubrir por completo. Por eso es por lo que las inteligencias a vece nos hablan más de lo que Mathematicis quisiera, y lo hacen para vengarse. Por eso es por lo que se nos han hecho conocidos nombres como el de Heráclito, poseedor de una de las primeras inteligencias rebeldes de la historia, y ¿qué me dices de la de Pitágoras? Transmitió su sabiduría a muchas otras personas. O a la de Plutarco, que trató de convencer a todos los matemáticos que buscaban lo inmutable, algo que fuera cierto. Ahí tenemos a otras, como la de Aristóteles, Liceo, Euclides, Arquímedes o Apolono, que desgajaron a Mathematicis en “elementos”: Aritmética, Geometría, Astonomía y Música. Y, ¿qué sería de la ciencia, la eonomía y la ingeniería sin la inteligencia de Newton o Leibniz? ¿Y de la investigación sin la de Descartes, Format o Pascal? Y sin olvidar tampoco la inteligencia de otros un poco más recientes como Euler, Gaus y Lagrange.
¿Quién sabe? A lo mejor cualquier de nosotros tiene una de esas inteligencias rebeldes contra Mathematicis que esconde todavía un montón de secretos referentes a ella.
Ya ves, las Matemáticas no son algo que el hombre haya inventado, han estado existiendo desde siempre y se fueron mostrando a nosotros a lo largo de la historia por necesidad. Y si no, intenta retroceder un poco en el tiempo y ver cómo surgieron las primeras matemáticas y porqué se revelaron las primeras inteligencias.
Surgieron allá por la Edad de Piedra, cuando muchos nómadas comenzaron a asentarse en los valles fértiles de los grandes ríos como el Nilo. Allí desarrollaron la agricultura, y con ella las matemáticas, pues necesitaban resolver una serie de problemas, de lo contrario no sobrevivirían, así, contaban los días, las estaciones dell año, semillas, pagaban tributos, repartían herencias, calculaban superficies,.. Y al tener tanto que contar, se creó la necesidad de que aparecieran los números.
¡Tenías mucha curiosidad por saber lo que había detrás del infinito! Pues bien, aquí lo tienes. Supongo que se te habrán resuelto muchas dudas, pero etoy segura de que se te han generado más de las que se te han resuelto. Así son las matemáticas, es ese saber racional con ausencia de contradicciones y una coherencia lógica del pensamiento, pues siempre una duda te llevará a otra.
Recuerda que detrás de la última cifra decimal del “número áureo “, “pi” o del “e”, alli, en lo más recóndito del infinito, se encuentra todo lo que hay que saber sobre las matemáticas. ¿Crees que llegaremos algún día a desubrirlas por completo? ¿Dónde está, matemático celeste, la suma que es el todo y que no acaba? ¿Sabes dónde está? Pues en la última duda que te resuelvan las matemáticas sin generar otra. Pero recuerda también que eso es imposible, una duda siempre da lugar a otra. Quien descubra la solución de al última duda, habrá descubierto todo el arte de calcular: Mathematicis.

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Un pensamiento en “Mathematicis

  1. Se trata de un texto que escribí con 17 años para un trabajo de clase. Por supuesto, parte de la trama es pura fantasía, que me sirve como pretexto para relatar un poco de historia sobre las matemáticas, pero esa fantasía también esconde una forma de entender la existencia de las matemáticas, ¿de verdad son un invento del Hombre o debemos pensar que ya existían?

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